Decluttering: cómo organizar tu vida más allá de Marie Kondo

Cosas para descartar decluttering

¿Cómo hacer frente a ese desorden que tienes si no sabes ni por dónde empezar? El decluttering tiene la solución.

Hay una palabra en inglés para definir el acto de ‘despejar’ un espacio, que no tiene un equivalente exacto en español: Declutter. En inglés “clutter” significa desorden, caos; mientras que “declutter” haría referencia a la acción de despejar y poner orden al caos.

Qué importante es saber decir adiós a ciertas cosas

Las personas tendemos a acumularlo todo y, a lo largo de la vida, nos rodeamos de cosas, ideas, relaciones, hábitos y recuerdos, que no nos sirven ni nos aportan valor. Y lo peor, es que no nos damos cuenta de cómo, este cumulo de cosas, nos impide sentirnos libres y ser más felices. El decluttering se concibió con la intención de eliminar de tu vida todo aquello que te roba espacio y energía, todo aquello que no aporta valor a tu vida.

Beneficios del ‘Decluttering’

La filosofía del Decluttering se basa en “eliminar todo lo que estorba”. Una práctica que puede parecer sencilla, pero que a veces se nos complica dado el apego que tenemos a ciertos objetos. No obstante, hay que saber decir adiós a todo aquello que ya no nos sirve y así obtener más espacio, al mismo tiempo que mantenemos nuestra mente sana, despejada y ordenada.

Si empezamos a quitar de nuestro entorno todo lo que no necesitamos, o apenas usamos, experimentaremos una serie de sensaciones positivas que beneficiarán nuestras vidas:

  • Menos estrés. La visualización del caos y el desorden es un trabajo extra para nuestros sentidos y nos puede provocar una mayor sensación de estrés, este cansancio sensorial nos llevará a estar más frustrados, irritables y enfadados.
  • Mayor creatividad. Los espacios ordenados y minimalistas permiten una mayor concentración, con menos distracciones, lo que hará que actives tu mente y comiences a desarrollar ideas que nunca antes te habías planteado.
  • Confianza en uno mismo. Normalmente las cosas que poseemos nos hacen tener una falsa sensación de estatus o poder y mejoran nuestra autoestima. El decluttering ayudará a que te definas por quién eres y qué haces, no por lo que tienes, lo que mejorará tu confianza sin tener que esconderte detrás de objetos.
  • Mayor ahorro económico. Gracias al ejercicio de decluttering podrás saber qué cosas tienes y así evitar comprar otras parecidas o duplicadas, lo que te ayudará a evitar gastos innecesarios.
  • Menos tiempo limpiando. Si apuestas por el minimalismo y te despides de todos esos adornos, cuadros y objetos que solo sirven para acumular polvo, conseguirás limpiar tu casa más rápido y de manera más sencilla.
  • Disminuye los alérgenos. Si tienes demasiados objetos a la vista, estos pueden convertirse en un foco de alergenos: polvo, pelo de mascotas o incluso moho.

Obstáculos a la hora de organizar

Para algunas personas, el acto de organizar, ordenar, clasificar, decidir qué se queda y qué se regala o se desecha, es algo muy fácil, les viene como por naturaleza. Otras personas tenemos que aprenderlo. Cuando nos pongamos en marcha con el decluttering, no podemos dejar que nuestros obstáculos ‘emocionales’ ganen la batalla contra el desorden.

Tendencia a acumular objetos

Una sensación de “por si acaso” nos invade cada vez que nos disponemos a tirar a la basura todo aquello que ha dejado de ser útil en nuestro día a día. Ya sea por pena o por miedo a necesitarlo dentro de un tiempo, acumulamos objetos en trasteros saturados, armarios llenos o rincones de la casa que tenemos prácticamente abandonados acumulando polvo.

Después de cierto tiempo, cuando nos disponemos a hacer una limpieza general, aparecen cosas que ni pensábamos que teníamos.

El apego del que no conseguimos “despegarnos”

¿Qué es el apego hacia un objeto? La psicología dice que es algo así como el valor emocional que le damos a algo en concreto, y este apego «nos impide deshacernos de él, aunque sepamos que nunca lo vamos a utilizar y que está ocupando un espacio que podría estar vacío o ser ocupado por otras cosas más útiles”.

Tan solo tenemos que fijarnos en la sensación de “vacío” que se crea cuando queremos adquirir un objeto y aún no lo tenemos en nuestras manos. Ese sentimiento se transforma en felicidad cuando logramos conseguirlo, mezclado con el sufrimiento ante una posible pérdida.

El apego y el vínculo emocional hacia las cosas tangibles es lo que nos frena a la hora de decirles “adiós” para dar cabida a otros objetos más útiles. “Me lo regalaron”, “es que me costó mucho dinero”, “a lo mejor algún día lo necesito” … Son algunas de las excusas que más nos decimos a nosotros mismos y que acaban empujándonos a dar una segunda oportunidad a algo que realmente no vamos a necesitar.

Los extremos nunca son buenos

Tan malo es tener apego hacia cada uno de nuestros objetos, como tirarlo prácticamente todo. Si no creamos un ápice de anhelo hacia las cosas que tenemos, podemos no valorar lo que conseguimos ni lo que nuestros seres queridos nos regalan con toda su ilusión.

La necesidad de hacer cambios

Si queremos contar con un ambiente mucho más zen y tranquilo en nuestros hogares, el decluttering es la solución. Libérate de todo lo que no usas y da una nueva oportunidad a un espacio más descongestionado, en el que podrás dar cabida a lo verdaderamente importante.


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